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Pope BXVI and I
   Hoy el Papa Benedicto estará ofreciendo la Santa Misa en Madrid con 44 jóvenes de nuestra parroquia. Es la 12aba Jornada Mundial Juvenil, y aunque no  puedo darles un reporte en vivo con este laptop, me encuentro realmente en Madrid mientras leen este.  Aunque lo escribí  hace diez días, puedo darles un reporte sobre el comienzo de este peregrinaje.    El Padre Mark y yo llevamos a 65 jóvenes a las Basílicas mayores de Roma antes de ir a Madrid, ofrecimos Misa en San Pedro, las Catacumbas, y en el altar donde San Maximiliano Kolbe ofreció su primera Misa.  Sin embargo, nuestro momento mas importante ha sido el ir a ver al Papa a poca distancia en Castel Gandolfo.   Pudimos llegar en bus a Castel Gandolfo, la residencia papal de veraneo.  Nuestro bus fue el primero en llegar, pero cantando, y moviendo las banderas, se encontraban los jóvenes de Venezuela, Ecuador, México, Brasil, Argentina, Chile y Colombia cerca a nosotros.   Cuando salió el Santo Papa al patio a las 10:30am, un canto de “A-mer-i-ca!” se escucho por todo el empedrado dándole la bienvenida. 
  Nuestros jóvenes pudieron ver y escuchar al Papa a una distancia de 50 pies.  Uno de ellos dijo que cuando Benedicto salió al patio, estaba confundida por la extraña emoción y comenzó a llorar inexplicablemente.  Yo he tenido esta misma experiencia.  Añoramos inconscientemente a nuestros padres, Nuestro Padre, y la presencia del Papa, algunas veces nos deja esto al descubierto. Ha sido un hermoso peregrinaje.  Los jóvenes buscan el significado con una transparencia desarmante.  Nosotros los de mas edad podemos darnos cuenta de nuestro añoro por medio de su inocencia.  Sin embargo, solo Dios puede suplir este añoro en ellos.  Por esta razón, una reunión con el Santo Padre, en la presencia de los jóvenes, es  una experiencia particularmente poderosa.  De nuevo, gracias a todos ustedes, St. Joseph’s por ayudar a que 44 jóvenes se reúnan con Benedicto XVI y la Iglesia universal.